El capitán pirata más audaz de las Indias Occidentales, Edward Kenway, deja atrás las aguas del Caribe para atracar directamente en tu vitrina gracias a la maestría de Pure Arts. Esta impresionante estatua a escala 1/8 captura al carismático protagonista de Assassin’s Creed IV Black Flag en un momento de pura adrenalina, transmitiendo su espíritu rebelde y letal mientras se prepara para abordar su próximo objetivo bajo la bandera negra.
Como parte fundamental de la innovadora línea Animus, la pieza no solo rinde homenaje a la Edad de Oro de la piratería, sino que integra de forma espectacular la tecnología que conecta el pasado con el presente. El intrépido corsario se presenta con un pie apoyado firmemente sobre la barandilla de popa del Jackdaw, empuñando con firmeza su sable en la mano derecha y apuntando su pistola con la izquierda. La base, que evoca con un realismo asombroso la madera curtida de su navío, se ve envuelta por el icónico efecto de desmaterialización digital que caracteriza a las memorias genéticas de Abstergo.
Uno de los mayores tesoros de esta obra es su sistema de iluminación LED, que otorga al efecto Animus un brillo dinámico y casi místico, convirtiéndola en el centro de cualquier exposición. Además, para los coleccionistas más ambiciosos, incluye el cable Animus Link de tipo USB-C, permitiendo conectar y alimentar varias figuras de esta serie de forma simultánea. Se trata de una pieza imprescindible que combina la elegancia del PVC con la narrativa épica de la hermandad, asegurando que el legado de Kenway siga navegando eternamente entre la historia y la simulación digital. Sin duda, un botín que ningún seguidor de la saga querría dejar escapar en alta mar.











