Joel Miller, el hombre que cruzó unos Estados Unidos devastados por el hongo Cordyceps para proteger lo que más quería, ha decidido colgar su mochila por un momento y buscar refugio en el estante más seguro de tu casa. Tras sobrevivir a incontables peligros en Jackson y enfrentarse a las consecuencias de sus decisiones pasadas, este veterano superviviente llega ahora materializado en una impresionante estatua de PVC de The Last of Us Part II, fabricada con una maestría excepcional por el equipo de Dark Horse. Esta pieza no es solo un tributo a uno de los personajes más complejos y queridos del mundo del videojuego, sino un recordatorio constante de que, en un mundo sin esperanza, la familia es lo único por lo que vale la pena luchar.
Con un tamaño aproximado de 23 cm de altura, esta escultura captura la esencia curtida y melancólica del protagonista, presentando a un Joel que parece haber salido directamente de las cinemáticas de Naughty Dog. Los detalles en su vestimenta y el realismo en el esculpido de su rostro reflejan los años de lucha y el peso de su historia, convirtiéndola en una pieza central imprescindible para cualquier seguidor de la saga. Se presenta además en una práctica caja con ventana, ideal para aquellos coleccionistas que prefieren mantener sus adquisiciones a salvo de las esporas y el polvo mientras disfrutan de su impecable acabado visual. Esta obra de Dark Horse es el complemento perfecto para cerrar el ciclo de venganza y redención en tu vitrina, permitiendo que el legado del protector de Ellie perdure más allá de la consola. No dejes que los Luciérnagas se te adelanten y asegura ya este pedazo de historia de los videojuegos en tu colección personal.








