La heredera del clan Shiranui y maestra del ninjutsu más ardiente de South Town está lista para entrar en combate una vez más. Mai Shiranui, la kunoichi más icónica de la historia de los videojuegos, abandona momentáneamente los escenarios de The King of Fighters ’98 para materializarse en el mundo real con toda la elegancia que la caracteriza. Como única descendiente viva de su linaje, su presencia en cualquier estantería evoca el legendario legado de un arte marcial basado en la agilidad extrema y el dominio absoluto de las llamas.
Esta espectacular pieza, fabricada por Megahouse dentro de su prestigiosa línea Lucrea, presenta una altura imponente de 28 centímetros que la convierte de inmediato en el centro de atención de cualquier vitrina. Gracias al uso de PVC de alta calidad y una atención al detalle meticulosa, se ha logrado capturar la esencia vibrante de esta luchadora que rompió moldes en los salones recreativos de los años 90. La serie Lucrea, cuyo nombre nace de la combinación de las palabras «Luce» y «Create», hace honor a su filosofía al crear una obra que brilla con luz propia gracias a su acabado superior y la fidelidad hacia el diseño original de SNK.
Como digna representante del estilo Shiranui-ryuu, Mai no solo destaca por su destreza física, sino también por esa capacidad única de manipular el fuego que ha dejado fuera de juego a tantos rivales. Esta detallada estatua de Megahouse se presenta en una cuidada caja con ventana, ideal para los coleccionistas que deseen proteger la integridad de la pieza mientras exhiben la llamativa estética de la ninja. Es, sin duda, una incorporación obligatoria para cualquier seguidor de la saga que desee rendir tributo a la belleza tradicional y el poder destructivo de la mujer que redefinió el género de lucha.



























